
1. ARTEKO
Sugerencias prusianas
Rafa Satrústegui, Madrid, 1960
De ascendencia y vinculación donostiarra, Rafa Satrústegui muestra por primera vez en 22 años su obra en una exposición individual en San Sebastián. La última fue en 2004 en Galería Dieciséis bajo la dirección de Gonzalo Sánchez, fallecido en 2007.
Con su habitual delicadeza y lirismo, el artista regresa a Donostia con una serie de pinturas y papeles en los que trata de expresar con los mínimos recursos y registros la potencia y versatilidad del gesto, explorando la frontera de este con el signo. Para ello, silencia todos los colores excepto el azul de Prusia, pigmento protagonista casi en exclusiva, de esta exposición titulada Sugerencias prusianas.
Satrústegui estudia el gesto como registro expresivo del lenguaje pictórico, en especial su conversión o no en signo. Así, en su obra conviven la aspiración de lo gestual como un fin en sí mismo con su posibilidad narrativa. Los detonantes de sus cuadros son tanto gestos liberados de cualquier función mimética como imágenes, a veces reales, otras imaginadas, que propulsan su obra a un proceso especulativo de elección y sugestión donde el resultado de la batalla entre presentación y representación es siempre impredecible.
Considera por tanto que abstracción y figuración no son paradigmas excluyentes sino distintos estadios y gradientes intermedios como estrategias que vertebran una misma ambición: la voluntad de enriquecer, manipular o dotar de contenido a la realidad. En definitiva, contraviniendo la famosa máxima del arquitecto Louis Sullivan “La forma sigue a la función”, Satrústegui en su universo pictórico apuesta exactamente por lo contrario: “La función (representativa) sigue a la forma”.
Rafa Satrústegui, de origen guipuzcoano, es un pintor cuya obra se caracteriza por una profunda exploración formalista y una constante búsqueda de depuración estilística. Becado por la Diputación de Guipúzcoa en 1983 y licenciado en Bellas Artes en 1984, complementó su formación en los Talleres de Arte Actual del Círculo de Bellas Artes de Madrid con Darío Villalba y en Arteleku, taller de litografía con Don Herbert en 1996.
Desde sus primeras exposiciones, Galería Alga de San Sebastián, 1982; Arteder, 1983, Satrústegui ha mostrado una inclinación hacia la pintura como un fin en sí mismo desvinculada de narrativas o discursos temáticos. Esta perspectiva le permite abordar cualquier motivo que le resulte estimulante transformándolo a través de su lenguaje pictórico.
La obra de Satrústegui ha evolucionado hacia una simplificación y esencialidad, influenciada por la estética oriental y el taoísmo así como por una mirada pop presente a lo largo de su trayectoria. El artista valora la forma sobre el fondo buscando evitar que su pintura caiga en lo meramente ornamental. Su atracción por la brevedad y la esencialidad también se refleja en su interés expresivo.
A lo largo de su trayectoria, Rafa Satrústegui ha participado en numerosas exposiciones colectivas e individuales, así como en ferias internacionales como Arco,Art Cologne, Art Basel y Art Chicago. Su obra forma parte de colecciones en instituciones como el Museo de Bellas Artes de Álava, el Museo de Arte Contemporáneo de Extremadura, Fundación Telefónica y Colección Banco de España, entre otras.













